martes, 11 de noviembre de 2008

¿Hola?

¿Hay alguien ahí? La única respuesta que obtengo es un vago eco. Mierda, me digo a mí misma, he vuelto a caer. Y lo que más rabia me da es que no sé por qué. No me lo explico. Cada día me levanto con energías renovadas pese a que las noches son bastante tortuosas y largas últimamente, y, parece que el día va bien hasta que me quedo sola de nuevo. Qué jodido es gritar y que nadie te entienda. Derramar lágrimas de impotencia y desesperación intentando hacerte comprender y no obtener nada a cambio. Silencio. Tan sólo silencio. Y soledad, esa siempre presente compañera. Ojalá dejaras de torturarme y aprendiera a convivir contigo, maldita sea.
¿Has tenido alguna vez la sensación de navegar en un barco que se hunde aunque estés haciendo todo lo posible por impedirlo? Así veo yo mi vida últimamente. No sé en qué estoy fallando. ¿Puede alguien ayudarme? La entropía de mi universo comienza a tender a infinito y el balance de energía comienza a tender a cero. Estoy cansada de luchar a ciegas, necesito salir de nuevo a la luz, porque quiero disfrutar de mi vida. ¡Socorro! ¿Alguien me oye? Ya caí no hace mucho en este pozo de desesperanza y oscuridad y no quiero volver a hacerlo. Leía hace poco que para vivir una vida de gracia, además de otorgarle la importancia que tiene, hay que poseer dos cosas. Primero, tener el fuerte deseo de vivir la mejor vida posible y segundo, la intención y la voluntad de vivir todos y cada uno de sus días. ¡Yo quiero vivir mi vida! ¡Quiero disfrutar de todos y cada uno de los días que me están siendo regalados y de aquéllos que me resten! Quiero disfrutar de todos y cada uno de sus días... ¿Qué me está pasando? No veo nada y sospecho que el miedo a demasiadas cosas que está escondido en mi interior no me deja continuar... pero no lo tengo nada claro. Y me siento perdida. ¿Puede alguien ayudarme? ¿No lo oís? Estoy gritando en el doloroso silencio que me rodea... Socorro...
Busco y excavo en lo más profundo de mi corazón buscando el porqué de todo esto, pero no lo encuentro. ¡No lo encuentro, joder! ¿¡No veis que no me quiero dar por vencida!? Las fuerzas comienzan a flaquear, pero seas quien seas, si ves que puedes indicarme el camino, te estaría eternamente agradecida, porque aquí estoy, aunque destrozada por dentro, buscando, con el poco valor que me queda, esa ansiada salida.


2 comentarios:

Alfonso dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alfonso dijo...

A parte d q hacia muchisimo q no leia tu blogg, me ha encantado, tu forma de expresión, los detalles todo, según lo leo lo siento, te entiendo, xo aunque tienes frases abrumadoras y las imagenes son geniales tengo q comentarte esta entrada

Supongamos un sistema cerrado llamado V que es tu vida. Dices q ΔS(V(t))->~ y q ΔE(V(t))->0, xo si recibes un aporte externo a V(t) de E entonces ΔE>0 y por tanto podrias hacer parcialmente reversible a V(t). Si suponemos un proceso reversible dS= d(Q)/T donde Q es el calor transferido y T la temperatura. Esto es, el cambio en su entropía es igual a la cantidad de calor intercambiado entre el sistema y el medio dividido por su temperatura absoluta. De acuerdo con la ecuación, si el calor se transfiere al sistema, también lo hará el grado de entropía. Si la temperatura aumenta, la entropía disminuye.
Por tanto para disminuir la entropia solo necesitas introducir energia a V(t) y si dices q tu balance tiende a cero, esa energia te la proporcionaremos nosotros. "Demostración de como ser feliz termodinamicamente-> Solución:Tus amigos"