domingo, 2 de noviembre de 2008

De nuevo en pie

Poco a poco me fui calmando aunque aún el pánico me dominaba y, en medio de la oscuridad, encontré a mi amigo el duende con su pequeña vela y la mantita con la que refugiarnos del frío que nos rodeaba. No sabía de dónde había salido ni siquiera cómo pudo encontrarme en medio de aquel siniestro lugar, pero al instante la desesperación se esfumó y pude al fin respirar tranquila. La vela iluminaba la húmeda caverna en que había caído horas antes, era tenebrosa. Hablando con él me di cuenta de que no tenía las alas rotas, simplemente la brusquedad de la caída provocó tal dolor en mí, que pensé que jamás podría volver a volar. Las horas pasaron y el calor regresó a mi cuerpo. Mis alas, aún entumecidas, necesitarán tiempo para recuperar la fuerza y el vigor que tenían. Todavía no puedo volar, pero espero conseguirlo pronto. Las heridas van a necesitar su tiempo para cicatrizar. Poco a poco, muy poco a poco. No me siento lo suficientemente fuerte como para volar tan alto como volaba cuando caí, pero la esperanza que creí haber abandonado aún sigue ahí y es reconfortante, porque todavía no he perdido la fe. No soy tan fuerte como creía, pero el golpe no consiguió matarme aunque me dejara en estado crítico.


[Sigo aquí, pese a que el dolor sigue ahí jodiéndome; y sigo esperándote. Tengo miedo, mucho mucho miedo. Dame tiempo para recuperar todo lo que perdimos. Dame tiempo para recuperar mis fuerzas. Dame tiempo para ver cómo podemos hacernos fuertes y que nada ni nadie haga peligrar nuestro magnífico tesoro compartido. Dame tiempo, nada más; hoy sólo puedo pedirte eso esperando que me lo concedas y me ayudes a seguir adelante. Te quiero.]

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Te ayudare a recuperar el vigor y la luz de tus alasa. Esperaré a que t vuelvan a crecer. Mientras, yo limpiare las mias. Y cuando te vuelvan a crecer, volaremos de nuevo juntos. Te quiero

Pozo dijo...

Y el sol salió.
Ese sol seguirá subiendo encima de ti, hasta que tus alas recuperen su fuerza.
Un abrazo hermanita.

Pozo dijo...

Y el sol salió.
Ese sol seguirá subiendo encima de ti, hasta que tus alas recuperen su fuerza.
Un abrazo hermanita.

Angel dijo...

Ante todo fuerza pequeña, tus alas se recobraran y volaras tan alto como lo hiciste nunca, ya sabes que tu guardían esta para darte un empujon y que recobres tu vuelo, animo y se fuerte. bss