jueves, 21 de febrero de 2008

Hoy aquí y mañana Dios dirá


Recuerde el alma dormida
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Qué razón tenía Jorge Manrique cuando escribió las coplas a la muerte de su padre, y eso que vivió hace más de 500 años; hoy en día aún tiene toda la razón. Y es que no somos nada, hoy estamos aquí y mañana, y nunca mejor dicho, Dios dirá. Lo que más rabia me da es que desperdiciamos sin miras nuestro tiempo. Cada día, con sus íntegras 24 horas, irrepetible, único, sin vuelta atrás lo vivimos cuales monos o robots, sin disfrutarlo, sin intensidad alguna... Una verdadera lástima. Bueno, no digo que todos sean igual de mecánicos, pero muuuuuuchos sí, la mayoría. Otras veces nos encontramos con un problema, como un doloroso desamor o cualquier otra cosa que nos haga sufrir y nos lamentamos durante días e incluso meses aferrándonos al dolor sin darnos cuenta de que todo ese tiempo de lloros y lamentos es tiempo perdido. ¡Qué rabia me da! Y para más inri, yo soy la primera que cae en esas cosas...


Hoy ha muerto una amiga de mi madre, una mujer de lo más encantadora y simpática. Se quedó dormida y cuando su marido fue a despertarla ya no despertó. No era mayor, aún tenía bastante vida por delante. ¡Uf! Estas cosas hacen pensar. A mí me rallan bastante, pero es que es verdad, sólo vivimos una vez y cuando nos damos cuenta, se nos ha escapado el tiempo y no hemos cumplido ni la mitad de nuestros sueños.

2 comentarios:

Nuria dijo...

tienes toda la razon... muchas veces perdemos el tiempo en estas cosas, en lugar de seguir mirando adelante...

me alegro de verte por aqui!!

un beso!!!

Palma dijo...

Yo tb m alegro de leerte, wapa!

Un besooo